Teresa Salcedo
Proyección: Se-cadero
Espacio La 2. 21 de marzo – 16 de mayo, 2026
Durante más de dos años Teresa Salcedo caligrafió minuciosamente textos del poeta japonés Kamo No Chomei, del místico sufí Ibn al Arabi y versos de mujeres poetas de al-Andalus en dos telares de lino que instaló en el secadero de tabaco de Cúllar Vega el lugar más adecuado para presentarlos. En el análisis de estas construcciones que sembraron la vega granadina desde fines del siglo XIX, Juan Francisco García Nofuentes encuentra una correspondencia evidente con la teoría de “El principio de la vestimenta en el arte de la construcción” del arquitecto alemán Gottfried Semper, para quien el origen de la construcción residía en las técnicas textiles. La sinceridad constructiva defendida por Semper está presente en los secaderos, no sólo en el uso de los materiales locales sino también en el proceso de ensamblaje, en la presencia de nudos y costuras, y en los revestimientos ligeros a modo de vestidos intercambiables. Semper utilizó el término wand (pared) cuya raíz: gewand significa vestido, en lugar de la palabra mauer (muro). Teresa Salcedo colocó suspendidas los dos estelas, y algunos vestidos grafiados con poemas, en las estructuras de las que en su día colgaron las hojas de tabaco. El sol iluminó los tejidos suavemente mecidos por el viento que se colaba por la piel abierta del secadero, semejante en su precariedad esencial a una cabaña, como la última que Chomei describió en su libro y que Salcedo evoca adaptando sus medidas a las de la superficie del lino, “apenas tres metros de largo y no llegaba a dos de alto”. En la de Chomei, también están las cabañas de quienes decidieron apartarse en la seguridad de que la soledad procura el conocimiento del mundo, al decir de Ibn al Arabi: Matsuo Basho, Fátima de Córdoba y Shams de Marchena, maestras místicas sufíes de Ibn al Arabi, o Agnes Martín… Cada uno de los talleres de Teresa Salcedo son cabañas, etapas del tránsito de su viaje nómada.
José Noguero
Serie: Kokyu
Espacio La 2. Junio – julio, 2025
Las pinturas de José Noguero se enredan fértiles con las palabras de Delfín Rodríguez: «los paisajes pintados o pensados, pueden, deben y suelen ser tan confusos como las estaciones o las sombras, sin límites precisos, siempre fragmentos de una totalidad infinita, de un cielo sin riberas. De una totalidad, situada en el extremo del silencio«.
Cuando no pinta, Noguero regresa a la lectura de la filosofía hindú Maya que desde hace años le ilumina en el salto sobre el abismo de la creación pictórica, en el brinco que, de algún modo, suaviza la encrucijada amenazante de la destrucción presente siempre, desde el origen, en toda creación. Maya, que puede traducirse como ilusión, espejismo o irrealidad, es la energía divina de la que emana el mundo según las upanisad, textos sagrados o doctrinas secretas hindúes, que sostienen la permanencia de ciertos vínculos ocultos entre los distintos elementos de lo existente, de ahí que, como ha escrito Juan Arnau, se trate de un arte del descubrimiento de las afinidades que componen la urdimbre del mundo. Profundizar en tales afinidades es el propósito que guía la pintura de Noguero cuyo tema, ya lo hemos dicho, es la pintura misma, lo único real.
A la pintura y la lectura se une la práctica de la respiración Kokyu-ho, que permite a Noguero encontrar en lo más profundo de su ser las imágenes que dan forma a lo sin-forma: figuras del pintor y del pintar, al decir de Delfín Rodríguez; representaciones que suceden en el interior de la pintura, más allá de que el motivo externo sea o no real.
Enrique Radigales
Desequilibrio
Espacio La 2. Abril- mayo, 2025
Para abordar el tema del creciente desequilibrio entre tecnología naturaleza, Enrique Radigales se sirvió del injerto, un método de propagación vegetativa según el cual una porción de tejido procedente de una planta se une sobre otra ya asentada, siempre y cuando exista afinidad entre las partes. No hay reglas que determinen las relaciones de afinidad o antipatía, sólo sirve la experiencia, y la experiencia constata la antipatía existente entre tecnología y naturaleza. De tal modo que Radigales quiso convertir el experimento botánico del injerto en una acción decrecionista favorable a la reducción controlada de la producción económica que permita establecer una nueva relación de equilibrio con la naturaleza; y al tiempo, señala, abrir un debate sobre el uso de las nuevas tecnologías desde el paraguas del equilibrio natural.
Rosa Gimeno y Sarah Shackleton
Videoarte: Volando
Espacio La 2 – Marzo, 2025
Del poema “Stings” de Sylvia Plath nació el videoarte Volando, fruto de la colaboración de Rosa Gimeno y Sarah Shackleton. El legado de Sylvia Plath está profundamente adherido a la obra de Sarah Shackleton que, de la mano de Rosa Gimeno, se convierte en material propicio para reflexionar sobre la necesaria y urgente conexión del ser humano con la naturaleza. El vuelo imaginario de las abejas permite sortear el dolor de la picadura, siempre amenazante.






